SOS, los 5 contratiempos que pueden arruinar tu viaje

¿Alguna vez el picante te ha sentado mal, el calor te ha indispuesto, te han cancelado un vuelo o has perdido tu documentación? Si has respondido que no a todo, puedes sentirte muy afortunado, pues muchos hemos vivido en primera persona alguno o varios de estos contratiempos. Y es que los imprevistos, queramos o no, también son un componente más de la aventura de viajar, por eso nos conviene afrontarlos como una experiencia vital y no como una catástrofe de dimensiones apocalípticas. El secreto para salir airosos de estas situaciones reside en saber cómo actuar en cada caso, te damos algunas pistas.

¿Una mala digestión? Los picantes y la mezcla de alimentos, combinados con el calor pueden ser un cóctel explosivo (¡y nunca mejor dicho!) si damos rienda suelta a nuestra curiosidad gastronómica. Por eso, además de tomar unas medidas de higiene y alimenticias preventivas, es necesario llevar con nosotros la Tarjeta Sanitaria Europea, tener el carné de vacunaciones al día  y cargar con un botiquín de medicinas básicas.

Foto de Seoul Korea Documentos seguros para no hacer una gimcana burocrática. Recuerda fotocopiar todos tus documentos personales y visados originales, y deja los originales junto con los billetes de vuelta en la caja fuerte del hotel para no perderlos. De este modo te ahorrarás el trajín de tener que sustituir una estimulante visita a los monumentos más emblemáticos de tu destino por un soporífero recorrido por las dependencias del consulado de turno, dando reiteradas explicaciones ante sus funcionarios para que te tramiten de nuevo la documentación.

¡Al ladrón! No te engañes, un turista siempre es el mejor reclamo para un timador o un carterista. Así que no bajes la guardia; aunque te pueda resultar algo laborioso intenta no parecerles una presa fácil: no lleves nada de valor a la vista de los demás, reparte el dinero entre varios bolsillos, evita quedarte dormido o distraerte en espacios públicos, hay quien ha tenido que regresar casi desnudo al hotel tras un bañito en el mar. Si una cosa caracteriza a los buenos ladrones es su habilidad y agilidad con las manos.

Identifica bien tu equipaje. Aunque no hace falta comprarse una maleta digna de Torrente o tan rosa como la que pudiera llevar Barbie, asegúrate de que tu equipaje se reconoce con facilidad y está bien etiquetado con tus datos personales. Hace unos años, una compañía naviera decidió regalar a todos sus cruceristas estadounidenses (nada menos que 1.000 personas) una maleta para que pudieran guardar sus souvenirs y todas eran iguales. El resultado: las maletas con los souvenirs fueron realmente regalos sorpresa, pues nadie sabía a ciencia cierta si su maleta era la que había llegado con ellos. Si en algún viaje te sucede algo parecido o tu maleta no llega, comprueba que llevas toda la documentación de tu vuelo y antes de abandonar el aeropuerto presenta una reclamación por pérdida de equipaje en el mostrador de tu aerolínea, de manera que te lo devuelvan lo antes posible.

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Al mal tiempo buena cara. La lista de motivos que pueden provocar una cancelación de un vuelo es interminable, desde la climatología hasta las huelgas de personal aeroportuario. Si te ves envuelto en una cancelación no olvides que tienes derecho a elegir entre la devolución del importe del billete en el plazo de siete días o el traslado hasta tu destino en el menor tiempo posible. Además es necesario que guardes todos los comprobantes de los gastos que te ha ocasionado la cancelación para exigir la devolución del dinero. No obstante y a pesar de la situación, no pierdas la sonrisa. Si la cancelación ha sido en el vuelo de vuelta guarda tu maleta en consigna si aún no la habías facturado y aprovecha para hacer visita nocturna de la ciudad o disfruta de una buena cena para llevarte el mejor recuerdo de tus vacaciones. De hecho, si lo piensas bien, se podría hasta decir que te han regalado unas horas más de ocio. ¡Para qué lamentarse!

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