¿Por qué se recomienda contratar un seguro de bicicleta?

A estas alturas, resulta ya reiterativo recordar aquello de que las bicicletas han ganado millones de usuarios en los últimos años y se han convertido en un elemento imprescindible en la movilidad urbana, ya sea mediante el uso de bicicletas de propiedad como de servicios de uso compartido. Una de las cuestiones que surgen habitualmente al hablar de la convivencia de las bicis con el resto de usuarios es la necesidad o no de contar con un seguro y en qué casos es recomendable.

 

¿Son obligatorios los seguros de bicicleta?

La primera cuestión a responder gira alrededor de la obligatoriedad de contar con un seguro de bicicleta, como sí sucede con los vehículos de motor. Pese a que en ocasiones se ha planteado esa posibilidad, hoy por hoy no es obligatorio contar con un seguro de bicicleta. La única excepción es en el caso de participar en carreras deportivas, para lo que es obligatorio contar con una licencia federativa.

Aunque los seguros de bici no sean obligatorios, lo cierto es que la mayoría de normativas municipales que regulan su uso sí los recomiendan explícitamente para asegurar una mayor protección de los usuarios.

¿De qué protegen?

Como en cualquier seguro de otro tipo, las coberturas de un seguro de bicicleta varían mucho en función de la opción elegida y conviene estudiar bien las diversas ofertas disponibles en el mercado. Las principales coberturas serían:

  • Responsabilidad civil: el principal motivo para contratar un seguro de bici sería la cobertura de los daños causados a un tercero en el caso de provocar un accidente (conviene revisar hasta qué cantidad límite). Esta cobertura suele vincularse a la cobertura de asistencia o protección jurídica.
  • Asistencia en viaje, con la cobertura de, por ejemplo, los gastos de salvamento y rescate en caso de accidente en montaña.
  • Asistencia mecánica, con reparación de la bicicleta para poder continuar el desplazamiento.
  • Asistencia sanitaria: cobertura de los gastos médicos derivados de un accidente en bicicleta, hasta la cantidad fijada. Algunos seguros incluyen la cobertura de cirugía plástica y reparadora
  • Robo de la bicicleta: suele ser una cobertura opcional, especialmente recomendable para aquellos usuarios que aparcan la bicicleta en la calle.

¿Qué opciones existen?

Junto con la contratación de un seguro privado, existe también la opción de contratar una licencia ciclista federativa (para ciclistas de competición o que participan en pruebas cicloturistas) o el carné ciclista (dirigido específicamente a ciclistas urbanos), ambos gestionados por las federaciones de ciclismo de cada comunidad autónoma. Existen también seguros o licencias de día, para la cobertura específica en la participación de una prueba.

¿Están asegurados los usuarios de servicios de bicicleta compartida?

Sí, el coste de los servicios de bicicleta compartida incluye como mínimo un seguro que cubre los daños a terceros. De todos modos, es conveniente consultar el detalle de las condiciones del seguro y los pasos a seguir en caso de siniestro.

¿Cuándo se recomienda un seguro de bici?

Como indicábamos, la mayoría de normativas municipales recomiendan la contratación de un seguro de bicicleta para evitar, especialmente, los costes de los daños a terceros, que pueden llegar a resultar los más cuantiosos. Todo ello, teniendo en cuenta que existen opciones bastante asequibles, si se comparan con un seguro de coche o moto.

De todos modos, como en la contratación de cualquier seguro, siempre depende de las circunstancias personales del usuario (tipo de bicicleta, regularidad de uso, aparcamiento, etc.).

En caso de duda, se recomienda consultar con el servicio RACC Bici.

 

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