¡Quiero reclamar y nadie me hace caso! El poder de las redes sociales

Reclamar en redes socialesColas, papeleos y más burocracia. “¿Por qué no facilitan las empresas los trámites para reclamar?” Todos hemos sufrido, alguna vez en la vida, una situación desesperante con alguna marca. Es inverosímil tener que hacer una maratón para conseguir un simple papel, ¿verdad?

El esperar se va a acabar: las redes sociales se han convertido en un arma poderosa para el usuario que obliga a las empresas a ser más rápidas, eficaces y transparentes en la atención al cliente. Canales como Twitter y Facebook no solo sirven para comunicarnos (y cotillear a ver qué hacen amigos y conocidos) sino que son perfectas para pedir información a las marcas, actualizar datos personales, reclamar un pago, etc.

Antes de llegar a la desesperación o de perder la poca paciencia que te queda, prueba a contar tu problema a través de un tuit o mensaje en Facebook.

¿Cómo hacerlo?

  1. Busca la empresa en Redes Sociales. ¡Te tengo!
  2. Una vez localizada, envíale un tuit o mensaje en su muro de Facebook. Puedes hacerlo de manera pública, donde cualquiera podrá leer tu petición o bien en privado, para proteger tus datos.
  3. Si crees que es necesario, adjunta al mensaje el documento que pueda justificar lo que estás contando. Si no quieres que Twitter o Facebook tengan acceso a esa información, pide a la marca que te facilite un email para poder mandarlo.
  4. Sé conciso y describe de manera clara tu petición o problema. Sé correcto, los insultos no hacen que tu voz se oiga más, a veces hacen que pierdas credibilidad (ya sabes, perro ladrador, poco mordedor…)

Et voilà! En pocas horas recibirás la solución con una actitud resolutiva y eficiente. Te habrás ahorrado tiempo y sobre todo un enfado monumental.

Te animamos a que tengas tu propia experiencia en redes sociales, pruébalo y nos cuentas en la Oficina Virtual del RACC en Twitter o Facebook.