¿Pasaporte o DNI? Identificarse más allá de la Unión Europea

Nuestro Documento Nacional de Identidad nos permite entrar en cualquiera de los 28 países miembros que conforman la Unión Europea, la lista ya la conoces, pero no está de más recordarla: Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Chipre, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Rumanía y Suecia, además, obviamente, de España. Será obligatorio identificarse siempre que cuerpo nacional nos lo solicite.

identificarse más allá de la Unión Europea

Asimismo, existen otros muchos países europeos que nos permiten viajar por todo su territorio únicamente documentados con el DNI, aunque no pertenezcan a la UE, por ejemplo, Georgia, Serbia, Noruega, Suiza, Andorra, Mónaco, San Marino y la Santa Sede.

Y también los hay que exigen algún requerimiento adicional, como sucede con Bosnia y Herzegovina o Islandia, que nos piden tener el DNI, para identificarse, con una vigencia superior a 3 meses, es decir que no caduque hasta tres meses después de haber entrado al país; o el caso de Liechtenstein y Montenegro, que permiten la entrada con DNI, pero siempre que el tiempo máximo de nuestra estancia no supere los 30 días. No obstante, en todos estos casos no está de más llevar el pasaporte en vigor, por si las “moscas”.

El caso de Rusia es aparte. Se necesita pasaporte y visado. Sin este último no se puede entrar en el país y nos devolverán a España en el primer vuelo que regrese de la misma compañía que teníamos contratada.

El visado (una etiqueta que se adhiere a una de las páginas del pasaporte), que se tramita en el consulado o a través de la agencia de viajes, debe permanecer intacto durante todo nuestro recorrido, si no queremos tener problemas al regresar. Un consejo: una vez obtenido el visado conviene comprobar que todos los datos (fechas de entrada, salida, duración y número de entradas y salidas del país) coinciden. Es más fácil expedir un nuevo visado corregido que tener que andar explicando el error a las autoridades rusas, poco dadas a escuchar justificaciones.

Ya sólo queda escanear la documentación y guardarla en nuestro móvil o en nuestro correo electrónico, por si la perdemos o nos la roban. Ahora sí, ya está todo listo para disfrutar de las vacaciones. Buen viaje.

 

Creatividad: Ferran Morales