Bicis eléctricas: una buena opción para pedalear sin cansarse

¿Quieres ir al trabajo en bici pero no lo haces por miedo a llegar sudado? ¿Vives en un barrio con pendientes y por eso has descartado moverte en bicicleta? ¿Tu salud te impide hacer un gran esfuerzo físico? Las bicis eléctricas pueden ser una estupenda opción en cualquiera de estos casos.

Una ayuda en el pedaleo.

Este tipo de bicicletas incorpora un sistema de pedaleo asistido (conocido también como PAS) que ayuda a que las ruedas giren sin que sea necesario que nosotros hagamos un gran esfuerzo. Lo consigue mediante un sensor, incorporado en los pedales, que es capaz de detectar la velocidad del pedaleo (existen otros, no tan usados, que lo que hacen es medir la fuerza que hacemos sobre los pedales). El motor eléctrico se activa cuando la velocidad es inferior a 25 km/h, algo muy frecuente en caso de tener que subir una cuesta, por ejemplo. Y lo hace gracias a la energía almacenada en la batería.

Existen varios niveles de asistencia (bajo, medio, alto…), que el conductor puede regular mediante un sencillo mando de control situado en el manillar.

bicis eléctricas

¿Es necesario cargar la batería a menudo?

La autonomía de estas bicicletas depende, en gran medida, de su batería. Las más usadas en la actualidad son las de litio, pequeñas y ligeras. Y aunque con este tipo las bicis eléctricas pueden recorrer entre 20 y 60 km sin necesidad de cargarla de nuevo, se recomienda no dejar que se agote totalmente. Para asegurarte de ello cárgala después de cada uso o aproximadamente cada dos meses, si vas a estar un tiempo sin utilizar la bici.

La mayoría de baterías son extraíbles y se conectan a la toma de corriente de casa mediante un cargador. El tiempo de recarga suele oscilar entre las 5 y las 6 horas.

Debes tener en cuenta, también, que al cabo de unos años la batería debe cambiarse porque su vida útil se agota. Aunque el tiempo depende mucho de la frecuencia de uso, se calcula que las de litio pueden funcionar a la perfección de tres a cinco años.

El precio de las bicis eléctricas, la principal desventaja

Según una encuesta llevada a cabo por el RACC, más del 40% de los participantes se plantearía adquirir una bicicleta eléctrica si bajaran de precio. Efectivamente, su coste es elevado: suele oscilar entre los 600 y los más de 1.500 euros.

Si estás pensando en comprarte una y vives en Barcelona o cerca de esta ciudad, debes saber que puedes beneficiarte de la subvención de 250 euros que concede el Área Metropolitana de Barcelona.

Recuerda también que el Servicio de Asistencia Mecánica del RACC ofrece cobertura 24 horas para bicicletas.

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