¿Por qué es tan importante llevar siempre casco integral cuando vas en moto?

Con la llegada del buen tiempo, sentir cómo el aire te acaricia el rostro y te refresca mientras conduces tu moto puede ser una fuerte tentación. Por ello algunos motoristas en verano se decantan por el casco abierto o tipo ‘jet’, que deja al descubierto la barbilla, la mandíbula y la cara. Pero aunque, efectivamente, es más fresco, también es menos seguro. ¡Utiliza siempre un casco integral!

Desde la Dirección General de Tráfico (DGT) lo tienen claro: “el casco integral, de una sola pieza, protege toda la cabeza y la cara, y es el más recomendado por sus prestaciones en seguridad”, recoge su página web. No hay que olvidar tampoco que en caso de accidente, 1 de cada 6 motoristas se expone a sufrir lesiones faciales por no llevar un casco integral.

casco integral

Imagen: FaceMePLS

¿Es el modular una buena opción?

Al tener una mentonera abatible es algo más cómodo que el integral. Pero es importante tener en cuenta que se recomienda circular siempre con ella cerrada y que al subirla y bajarla con frecuencia es más fácil que se generen holguras en la zona (y que, por tanto, el casco te acabe protegiendo menos). Lo mejor, también en este caso, es decantarse por los de tipo integral, que además suelen ser menos pesados que los modulares.

Claves para acertar con el modelo de casco integral

Un uso adecuado del casco (siempre bien atado y que se adapte al tamaño de tu cráneo) puede reducir hasta un 69% el riesgo de sufrir lesiones en la cabeza en caso de tener un accidente de moto. Elegir uno de tipo integral es el primer paso, pero a parte de esto debes tener en cuenta otros aspectos, tal y como recomiendan las uniones de consumidores andaluzas en el siguiente vídeo:

El informe SHARP, que evalúa la seguridad de los principales modelos de cascos, es una herramienta que también puede serte de gran utilidad a la hora de decidirte por uno u otro. Y recuerda que, aunque no se haya golpeado, se recomienda cambiar de casco entre cinco u ocho años después de su compra porque, debido al desgaste, puede perder eficacia a la hora de protegerte.

Algunos seguros de moto, como el de Terceros completo y el de Todo riesgo que ofrece el RACC, prestan cobertura también para los accesorios, incluido el casco.