¿Cómo elegir a un buen médico?

Cómo elegir a un buen médico

Imagen: COM SALUD

Un cambio de domicilio, un nuevo seguro de salud, querer una segunda opinión… son algunos de los motivos que pueden llevarte a cambiar de médico. ¿En qué debes fijarte para acertar con la elección? Te mostramos algunos de los puntos clave que te ayudarán a lograrlo.

  • Pregunta a amigos, familiares y vecinos. Las recomendaciones directas son una de las formas más frecuentes de probar a un nuevo médico, ya sea de cabecera o un especialista. No dudes en preguntar a tus conocidos sobre los aspectos que, para ti, son más importantes a la hora de elegir a un buen médico. Por ejemplo si es cercano con el paciente o no, si hace esperar aunque hayas pedido cita previa, si se explica bien o usa términos muy médicos… Si buscas un especialista y tienes confianza con tu médico de familia, también puedes preguntarle a él.
  • Si tienes un seguro privado, asegúrate de que el doctor está en su cuadro médico. Una vez tengas el nombre búscalo en el directorio de tu seguro de salud. Y si lo que quieres es cambiar de médico de cabecera en la sanidad pública, ten en cuenta que puedes solicitarlo pero lo aprobarán o no en función del número de pacientes que el doctor tenga asignados en ese momento.
  • Busca referencias por internet. Puedes encontrar opiniones de otros de sus pacientes en directorios médicos, foros… Algunas aseguradoras de salud también puntúan a los profesionales o centros médicos en función de la valoración que obtienen en encuestas que llevan a cabo con sus clientes. En la red puedes encontrar, además, otros datos de interés como, por ejemplo, si el doctor ha participado en estudios recientes, o incluso si dispone de un blog en el que proporciona información de interés para sus pacientes.

La primera visita
Aunque para construir una relación de confianza médico-paciente se precisa tiempo, la primera visita puede darte muchas pistas sobre si has acertado o no con tu elección.

  • Es buena señal si te sientes cómodo con él, muestra interés, te escucha, responde con claridad a tus dudas y dedica el tiempo suficiente a ello.
  • Pero si, en cambio, se muestra apresurado, no acabas de entender lo que pretende explicarte o, incluso, te hace sentir culpable por tu malestar tal vez debas probar de nuevo con otro profesional. Lamentablemente este no entendimiento es algo que aún sigue ocurriendo: según una reciente encuesta llevada a cabo por una consultora de comunicación y un diario nacional, el 13,8% de los pacientes no comprende las explicaciones de su médico.

Recuerda que el seguro de salud del RACC te da acceso a un completo cuadro médico, con opción a una segunda opinión en caso de enfermedades graves.