Marc Márquez, un piloto RACC que entra en la leyenda

Marc Màrquez

Marc Márquez en sus inicios. Foto: Miquel Rovira

Ha roto todos los records posibles en su primer año en MotoGP. El piloto del RACC empezó el Mundial acabando tercero tras Valentino Rossi, su ídolo de pequeño y del cual conserva todas las motos en miniatura  en su habitación de Cervera. En ese primer gran premio hizo la vuelta rápida en carrera y acabó feliz, sonriendo, afirmando que había aprendido mucho de Rossi en las frenadas. En el segundo gran premio Márquez gana, con la pole y la vuelta rápida también. En la tercera carrera, en Jerez, llegó el contacto en pista entre Lorenzo y Márquez.

Su juventud e ímpetu, iban a ser para Márquez, los elementos a tener en cuenta para superar la astucia y veteranía de Rossi y el talento y serenidad de otro maestro y rival: Jorge Lorenzo. Con una sintonía perfecta con su Honda, Marc Márquez se propondrá en cada gran premio estudiar algún aspecto de sus rivales para aprender y saber cómo superarlos. Sólo comete un error en Mugello, el único imputable a su estilo de pilotaje, que siempre es al límite en la frenada, donde domina como nadie el dejar deslizar la rueda delantera y derrapar atrás. Se permite el lujo de meter la moto de cabeza en las curvas colgando el cuerpo buscando un mínimo punto de apoyo, aunque sea con el codo.

Tras su cero por el error en Mugello, toda opción al título parece perderse intuyendo el paddock que vendrá una sucesión de caídas por su fogosidad. No será así y manteniendo un pilotaje al límite que despierta pasión en las gradas y recelo en los boxes, la simbiosis entre moto piloto es perfecta y a partir de las caídas de Lorenzo y Pedrosa, que anotaran también un cero cada uno, Márquez iniciará una suma continua de puntos llegando a situarse líder con opciones a ser campeón antes del final del campeonato. Pero una vez que la Yamaha ya dispone de cambio seamless Marc debe extremar más su pilotaje para ganar. Tras el error del equipo en Australia, que conlleva otro cero para el piloto de Cervera, Marc Márquez saca la calculadora ante el riesgo de perder un título más que merecido. La espera para ser el nuevo Rey León llegará a tan sólo 278km de su Cervera natal, en Cheste y delante de toda una afición local volcada.

Escuela de Campeones RACC
Los títulos conseguidos por los pilotos RACC en este Mundial de MotoGP confirman el acierto en la promoción de los jóvenes talentos del motociclismo iniciado por el RACC desde hace mucho tiempo. En este trabajo discreto el RACC ha contado con el apoyo de entidades como la Federació Catalana de Motociclisme o Monlau Competició, además de managers profesionales como Emili Alzamora, Guim Roda, Dani Amatriain, Ricard Jové o Dani Devahive, algunos de ellos también ex pilotos RACC. Joan Moreta, vicepresidente de la FIM y miembro de la Junta Directiva del RACC ha sido la persona clave en marcar los criterios que, con un planteamiento económico ajustado y con ideas renovadas ha conseguido los colaboradores más idóneos para unos resultados magníficos.

El RACC se mantiene fiel a su imagen tanto deportiva como social, demostrando que se hacen las cosas bien y con criterios adecuados. Y no solo se han beneficiado pilotos sino también un conjunto de mecánicos, equipos, marcas, patrocinadores. Los alumnos de esta Escuela de Campeones que ahora pueden lucir con orgullo el logo RACC junto a su título han sido tutelados por el RACC desde sus inicios en la competición, sin descuidar la formación personal, modelando su carácter y asesorando sus pasos en las diferentes categorías de iniciación hasta los equipos profesionales.