Las 10 finales más espectaculares de la F1

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La F1 es competición, pasión y emoción. Y a menudo la emoción se desborda con finales que pasan a la historia. Hay carreras que se deciden en la última vuelta, o en la última curva. Recopilamos diez finales históricas de los últimos 45 años que nos recuerdan que no hay que cantar victoria antes de tiempo.

Dentro de tres años, la F1 celebrará las mil carreras puntuables desde que en 1950 se disputó el primer campeonato de la categoría reina del automovilismo. Las ha habido muy movidas y otras más tranquilas; accidentadas y polémicas. Repasamos diez carreras emblemáticas resueltas en el último suspiro, sabiendo que la que se vivirá en el Circuit de Barcelona-Catalunya el próximo13 de mayo puede ser una de las que se ganen el título de pasar a formar parte de la historia del Automovilismo en mayúsculas.

Brasil 2008 | Dos campeones

El mundial de 2008 ocupa el primer puesto por la emoción de tener dos campeones: Lewis Hamilton, el oficial, y Felipe Massa, que lo fue durante medio minuto, antes de que cruzara la meta el piloto de McLaren. En una carrera pasada por agua, el ídolo local de Ferrari hizo lo que tenía que hacer, ganar. En el último giro, Hamilton las pasó moradas porque solo era sexto, un resultado insuficiente para él. Pero en la última curva Timo Glock renqueaba y Lewis le avanzó casi sin darse cuenta. Así sumó el punto extra que hundió el sueño de Masa en el desenlace más dramático de la F1.

Cataluña 2001 | Para acabar primero…

…primero hay que acabar. Bien lo sabe Mika Häkkinen, que durante la última vuelta del GP de España se quedó en la estacada y cedió la victoria a Michael Schumacher. El McLaren y el Ferrari de los dos últimos campeones del mundo protagonizaron un tenso tira y afloja en el Circuit de Barcelona-Catalunya, pero en la segunda ronda de paradas Häkkinen desbancó a su rival. Tenía el triunfo en el bote, hasta que en el último giro notó que el embrague no respondía. Faltaba menos de un km cuando un incrédulo Schumacher heredó la victoria.

Francia 1979 | ¿Quién dices que ganó?

Nadie recuerda quién venció en Dijon en 1979. Para desgracia de Jean-Pierre Jabouille (Renault), la lucha de su compañero René Arnoux y Gilles Villeneuve (Ferrari) por el segundo puesto hundió su nombre en la indiferencia. Arnoux perseguía al Ferrari y le superó cuando faltaban 3 vueltas. Pero en el penúltimo giro, Villeneuve se dio la vuelta, con las ruedas bloqueadas. El clímax llegó en la última vuelta: emparejados, tocándose, fuera de la pista… René recuperó la posición, pero Gilles fue capaz de escabullirse en otro frenazo inimaginable. Mientras tanto, Jabouille cruzaba la meta…

Italia 1971 | Visto y no visto

Una centésima separó al vencedor, Gethin, de Peterson. Sigue siendo el margen más pequeño en una carrera de F1, y también la llegada en grupo más ajustada, con Cevert, Hailwood y Ganley a rebufo. También fue la carrera más rápida de la historia (242,6/h de media), durante más de 30 años. Hubo 25 cambios de líder entre ocho pilotos, pero el más pícaro fue Gethin. Entró tercero en la última curva y aprovechó la estrella de Peterson y Cevert para birlarles la cartera sobre la misma línea de meta.

Japón 2005 | La remontada

La lluvia sacudió la parrilla de la carrera de Suzuka y, de rebote, ofreció una carrera sensacional. Kimi Räikkönen (McLaren) arrancaba el 17º y su remontada hizo del GP de Japón la carrera del siglo. A 8 vueltas del final había trepado al segundo puesto, a base de estrategia y adelantamientos. Le separaban 6 segundos de Fisichella (Renault), reducidos a 1 décima en el último giro. En una maniobra excepcional, Räikkönen le avanzó por fuera en la primera curva, en un final inverosímil después de las trabas de la víspera.

Jerez 1986 | Esprint desaforado

Después de una parada en boxes por un pinchazo, Nigel Mansell (Williams) se reincorporó a la pista a 20 segundos de Ayrton Senna (Lotus), con Alain Prost (McLaren) enmedio. Con un ritmo frenético con las cubiertas nuevas, Mansell se zampó a Prost, pero Senna aún estaba lejos: cerca de 6 segundos cuando faltaban 2 vueltas. En la última, el margen era de un segundo y medio. Saliendo de la última curva, los dos bólidos se pusieron en paralelo, como si la carrera fuera de aceleración. Senna aguantó el primer puesto por 16 milésimas tan solo. Una victoria que contribuyó a la leyenda en la que se convirtió el brasileño.

Canadá 2011 | ¡Vaya movida!

Primero topó con Lewis Hamilton; luego embistió a Fernando Alonso, pinchó y cayó al último puesto. ¿Cómo es posible que en el último giro Jenson Button persiguiera al líder, Sebastian Vettel, hasta provocar el error del vigente campeón? Fue gracias a las numerosas neutralizaciones de la carrera. Cuando faltaban 5 vueltas ya era segundo, a 3 segundos de Vettel, que las había encabezado todas. Menos la última, cuando Button le clavó las zarpas.

Mónaco 1982 | Salta la banca

En la penúltima vuelta, el líder, Patrese (Brabham), hizo un trompo y caló el motor. Le avanzaron Pironi (Ferrari) y De Cesaris (Alfa Romeo), antes de que el italiano retomara la marcha aprovechando la bajada de la pista y de que los comisarios le empujaran para sacarlo de allí. El podio parecía resuelto, hasta que en el último giro los bólidos italianos se pararon, el Ferrari con una avería y el Alfa sin gasolina. Patrese no daba crédito, pero el vencedor de la carrera que nadie quería ganar era él.

Hungría 1997 | Un giro de más

A Damon Hill le sobró una vuelta para firmar un triunfo improbable. El vigente campeón del mundo corría con un equipo modesto, Arrows. Pero en Hungría Hill superó a Michael Schumacher (Ferrari). Su margen llegó a superar el medio minuto cuando faltaban solo 12 vueltas. Pero el sistema hidráulico empezó a fallarle. Logró llevar el coche a la meta, pero no pudo evitar que el piloto Jacques Villeneuve (Williams) le avanzara en el último giro.

Canadá 1991 | Doble golpe

El dominio de Nigel Mansell (Williams) en Montreal era tan abrumador que el impulsivo piloto inglés quiso darse un baño de multitudes antes de tiempo; al fin y al cabo, su ventaja sobre el segundo clasificado y archirrival, Nelson Piquet (Benetton), era de casi una vuelta, una eternidad. Pero, por desgracia, cuando empezó a saludar al público en la curva más cerrada, olvidó reducir las marchas y el motor se caló. Piquet ganó. Un doble golpe en toda regla.

 

Fuente: Revista RACC.

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