La misteriosa humareda en las 24 Horas de Le Mans

Las 24 Horas de Le Mans, que celebra este año su 90 aniversario, es una carrera de infinitas anécdotas. Marc Gené,  el único piloto RACC que ha ganado esta mítica prueba de resistencia (2009 Peugeot) explica que una vez “un humo blanco estaba invadiendo la pista en un sector y sorprendido por no recibir ningún aviso previo, alerté a mis ingenieros, pensando que sería un accidente. Nuestro equipo no detectaba nada en los monitores de tv que controlan todo el trazado, el ingeniero tampoco sabía nada ni había avisos desde dirección de carrera. En la vuelta siguiente, pasé con precaución al llegar a la zona de la humareda y, de golpe un olor penetró dentro de mi habitáculo, que suele ser casi hermético pero está bien ventilado. Era un delicioso olor a carne asada, a barbacoa. En la primera vuelta el humo era del carbón de las barbacoas y en la segunda ya era la carne asada, acompañado del olor a café que se preparaban los comisarios a pie de pista”.

Marc Gené. Le Mans

Una carrera de resistencia tiene muchos elementos de riesgo. Para Marc Gené hay tres posibles orígenes para un abandono. El fallo mecánico, el toque en carrera, y el fallo humano por cansancio, sobre todo mental. El pilotaje no genera un cansancio físico tan grande como en otras carreras donde los efectos de las fuerzas G en el cuerpo repercuten en musculatura de cuello y hombros. La preparación es exhaustiva en todos los aspectos. Marc nos explica que aunque debe descansar entre relevos, la tensión no le permite dormir y para relajarse un poco, suele escuchar los diferentes canales de radio que comunican a pilotos e ingenieros. Así, puede saber si un coche tiene problemas o si un piloto comenta algo sobre el estado de la pista. Audi, como la mayoría de los equipos, dispone de dos personas que visionan todo recorrido de forma permanente a través de un circuito cerrado de tv.