RutaRACC: de Somontano a Huesca

Tags:,

Probamos los dos SUV grandes de Seat desde la comarca del vino, hasta la capital del Alto Aragón, desde Estadilla a Huesca, visitando uno de los pueblos más bonitos de España y comparando las cualidades de los dos modelos.

El Ateca y el Tarraco en la Bodega Aldahara

El Ateca y el Tarraco

Los SUV de Seat

Escoger un vehículo para viajar puede parecer una tarea fácil, pero a menudo nos genera muchas dudas sobre cuál escoger a la hora de comprar. En esta RutaRACC comparamos dos vehículos de la misma marca, con el mismo estilo, diferente medida y con combustibles distintos.

Los dos modelos escogidos son un Seat Ateca FR de gasolina (1.4 TSI de 150cv) y el nuevo Seat Tarraco diésel (2.0 TDI DSG de 150cv), con los que recorreremos los casi 100 km que separan el pueblo de Estadilla (Somontano) de la capital de provincia, Huesca.

Estadilla

Después de haber visitado el Alto Aragón en la ruta que hicimos con el Hyundai Kona desde Roda de Isábena a Fonz, retomamos la ruta en el pueblo de Estadilla, donde la comarca vitivinícola del Somontano empieza en el otro lado del río Cinca.

En este pequeño enclave a los pies de la sierra de la Carrodilla, podemos visitar su rico patrimonio histórico, como el lavadero del siglo XVIII conocido como ‘La Fuente de los 12 caños’, las ruinas de los baños termales, el Santuario de La Carrodilla –situado en la sierra a la que da nombre- o los enclaves de arte rupestre neolítico en la sierra de Mentirosa y de La Carrodilla.

En esta ocasión hacemos una visita a la Bodega Aldahara, a los pies del monte Aguarés, donde podremos disfrutar de uno de los mejores caldos de la zona del Somontano, haciendo una cata de su vino después de visitar esta empresa familiar, un gran ejemplo de la economía agraria de pequeña y media escala de esta zona.

El Seat Ateca FR

El Seat Ateca FR con el monte Aguarés al fondo

Barbastro

Desde la Bodega Aldahara subimos a los dos SUV de la marca de Martorell para viajar hacia la capital del Somontano por la comarcal A-133, hasta enlazar con la N-123 en dirección Barbastro.

Este será nuestro próximo destino, y para llegar ahí, poco más de 12 km de conducción, ya habremos probado las diferencias entre los dos vehículos. Mientras el novísimo Tarraco disfruta de siete plazas y un propulsor turbodiésel, las cinco del Ateca y la propulsión de gasolina nos harán disfrutar de distinta forma de estas carreteras secundarias.

El Tarraco, previsto para familias grandes, es menos hábil que la Ateca para circular por carreteras reviradas y es el modelo pequeño el que mejor se adapta al tráfico de la zona. Aun así, el nuevo modelo –con mayor peso y dimensiones que su hermano– disfruta de un efectivo motor diésel que reduce notablemente el consumo en trayectos de este tipo.

Plaza Mayor de Barbastro

Plaza Mayor de Barbastro

Llegando a Barbastro, su casco antiguo nos ofrece varias visitas culturales y gastronómicas. De aquí es el conocido tomate rosa de Barbastro, una variedad conocida mundialmente que, junto a la Denominación de Origen Somontano, le dan fama a esta región.

En esta localidad, además de la obligada visita gastronómica, una caminata desde el Paseo del Coso hasta la plaza Mayor nos hará disfrutar de todo el embrujo de la población, y además podremos visitar la catedral de Nuestra Señora de la Asunción, construida en el siglo XVI sobre los restos de una planta anterior.

La plaza Mayor todavía sigue siendo el epicentro de la vida comercial de Barbastro y cada sábado por la mañana se puede disfrutar del mercado semanal para comprar frutas y verduras con el inconfundible sabor de la huerta de la zona. Allá, comercios históricos de la localidad nos darán la bienvenida, para encontrar cualquier producto de la zona que necesitemos.

Catedral de Barbastro

Catedral de Barbastro

Después de visitar el núcleo de la población, volveremos a nuestros vehículos para peregrinar hasta el monasterio de El Pueyo de Barbastro, por la N-240 en dirección a la autovía, un enclave a 673 metros donde se puede divisar toda la llanura del Somontano y cercanías.

El conjunto, con edificaciones de fines del siglo XIII, está dedicado a la virgen aparecida sobre un almendro y encontrada por el pastor Balandrán, enterrado en el sepulcro gótico. Según la tradición, las jóvenes casaderas de Barbastro debían de ser capaces de abarcar toda la longitud del pastor –de gran altura- antes de aspirar al matrimonio.

Desde el monasterio de El Pueyo, volvemos cerca de Barbastro para enlazar con la comarcal A-1232 y bordeando el río Vero, pasaremos por poblaciones como Castillazuelo, Pozán de Vero y Huerta de Vero, claros ejemplos de la vida rural y gastronómica de la comarca.

El Pueyo

Interior de la iglesia de El Pueyo

Alquézar

Pasando a la A-1233 llegamos a Alquézar, uno de los pueblos más bonitos de España.

Esta pequeña villa de 300 habitantes todavía guarda el encanto de la época medieval, de la que destaca la colegiata de Santa Maria la Mayor (s. IX), que predomina en el espectacular paisaje de sierra de Guara

Con interés arquitectónico y gastronómico, Alquézar es también un núcleo importante para el turismo deportivo y de ocio, ya que se pueden realizar diferentes actividades como senderismo, descenso de barrancos o escalada, entre otros. El sector de servicios de esta villa está bastante desarrollado, con gran variedad de alojamientos y restaurantes.

El uso restringido a los vehículos de tracción por el casco urbano nos permitirá disfrutar de una experiencia única, la visita a la colegiata y a las pasarelas sobre el río Vero y su cañón.

Alquezar

Alquézar

Con el permiso del embrujo de Alquézar, seguiremos el trayecto hasta el último destino de nuestra RutaRACC por la provincia de Huesca, su capital.

Siguiendo por la A-1233 pasaremos por pequeños pueblos como Radiquero o Adahuesca, famosos por los quesos de Radiquero, que nos deleitarán con el más puro sabor de la leche de cabra. Pasando a la A-1229 en este punto, la A-22 será el próximo enlace del trayecto.

Los dos todo-camino nos han demostrado ya sus calidades por terrenos sinuosos y carreteras bacheadas, mostrando la eficacia de las suspensiones y la comodidad que nos ofrecen para evitar acabar con dolor de espalda por calzadas que, a pesar de tener un buen asfalto, nos pondrán a prueba en el volante.

La autovía es el espacio vital de estos coches, que a pesar de tener un buen comportamiento sobre terreno deslizante como tierra y grava, no están diseñados para un uso intensivo y extremo sobre estos elementos.

En la A-22, de camino a Huesca, el comportamiento tanto del Ateca como del Tarraco es magnífico, pudiendo elegir entre los distintos modos de conducción que nos ofrecen, según la necesidad. De vuelta a la N-240 –no hay más autovía construida– pasaremos por el castillo de Montearagón, edificado por el segundo rey de Aragón, Sancho Ramírez, en el término municipal de Quicena. Los restos de la fortaleza del s. XI nos harán disfrutar de algunas de las mejores vistas de la comarca, por tratarse de un privilegiado enclave.

El comportamiento del Seat Tarraco por camino es bueno

El comportamiento del Seat Tarraco por camino es bueno

Huesca

A su lado, Huesca permanece impasible el paso de los siglos y se nos presenta como una de las ciudades más desconocidas de la península, a pesar de ser una de las que de más carisma puede presumir.

Centro neurálgico de la provincia, esta villa de 53.000 habitantes se puede considerar una de las capitales de los Pirineos, que ejerce de portal hacia los diferentes itinerarios de la cordillera del norte.

Con un interesante patrimonio arquitectónico religioso, en Huesca podemos visitar la catedral de Santa María, un edificio gótico del siglo XIII, así como la Basílica de San Lorenzo, la iglesia de San Vicente el Real o el convento de San Miguel.

Los restos de la muralla, el teatro Olimpia o el Casino completarán la visita a esta ciudad que en los últimos años sigue luchando para modernizarse y darse a conocer al mundo, con iniciativas privadas o el más reciente ascenso del equipo de fútbol de la ciudad en La Liga.

Volviendo a nuestros vehículos, las medidas del Ateca lo hacen mucho más urbano que el Tarraco –a pesar de que en este caso la opción más lógica sería el Arona–, aunque siempre será mejor circular con transporte público por cualquier centro urbano.

El Seat Ateca FR y el Tarraco

El Seat Ateca FR y el Tarraco

Podemos concluir la comparativa entre los dos modelos SUV afirmando que el Ateca es un modelo muy versátil, además de ser uno de los todo-caminos más completos del mercado, y que el Tarraco es el vehículo ideal para familias numerosas que quieran viajar con espacio y comodidad. Los dos vehículos están enfocados a un uso muy familiar y serán la diferencia en el precio y la necesidad de espacio los principales factores de decisión en la compra de un modelo u otro, puesto que su comportamiento es impecable en la mayoría de terrenos, siendo los dos modelos claros exponentes al podio de los mejores vehículos fabricados por SEAT en toda su historia.

La ruta en imágenes

Sigue la ruta en Google Maps

¿Quieres probar el vehículo?

Del 3 al 6 de abril aprovecha grandes ofertas en coches de más de 20 marcas y descubre las últimas novedades en los Yellow Days RACC.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *