Ruta en coche: una muestra de la Costa Brava

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Ruta en cotxe: Seat Arona

Esta vez os proponemos una nueva ruta en coche por la Costa Brava. Arona es una de las ciudades de la isla de Tenerife. Situada en el sur del archipiélago, con algo más de 2.600 habitantes, esta pequeña localidad encarna a la perfección el espíritu del nuevo modelo de Seat. Compacto y versátil, nada mejor que una pequeña visita de 60 kilómetros a la Costa Brava para descubrir las virtudes del hermano menor del Ateca y el Tarraco.

Empúries, punto de partida de la ruta en coche

La Costa Brava siempre ha reunido las mejores virtudes de la cultura, la gastronomía, las mejores playas y la historia. Por ello, hemos escogido como punto de partida de nuestra ruta las ruinas griegas de Empúries, cuna del comercio hispánico por el Mediterráneo. Las ruinas griegas y romanas de esta ciudad, fundada el año 575 aC por colonos griegos de Focea, nos transportan a la época de las guerras púnicas, del Imperio Romano o de las guerras carolingias, aunque quedó deshabitada a partir año 935, después de un ataque de Abderramán III. Pasados los siglos, el dios griego Asclepio sigue vigilando el entorno desde su trono en las alturas. Fue la ciudad más comercial desde tiempos inmemoriales.

Empúries

Camino de L’Escala y Torroella de Montgrí

Saliendo de Empúries, tomamos la carretera en dirección sur, para recorrer los escasos 2.000 metros que nos separan de L’Escala. Allí, además de disfrutar de las playas, podremos degustar el producto más típico de la localidad: la anchoa.

Muy ligada a la historia, los griegos introdujeron la técnica de la salazón del boquerón –la anchoa es el producto ya tratado–, que posteriormente perfeccionaron y expandieron por el golfo de Roses los romanos. El prestigio de este producto hace que sea uno de los más codiciados del Mediterráneo, por su inconfundible sabor, y ha colocado esta pequeña villa marinera en el mapa. Como agradecimiento, el Museo de la Anchoa y de la Sal de la avenida Francesc Macià nos cuenta su historia en cinco salas temáticas dedicadas al producto.

La Escala

Después de chuparse los dedos, nos espera la GI-632, la carretera que une L’Escala con Torroella de Montgrí, donde la fortificación del castillo de Montgrí controla el entorno. Terminado de construir en 1304 por Jaime II, aún desafía la fortaleza de Bellcaire, contra la que protagonizó una lucha entre la monarquía y los señores feudales.

Siguientes paradas: Pals, Palafrugell y Palamós

Cambiando a la C-31, Pals es el siguiente punto de nuestro recorrido. Las medidas del Arona hacen que sea ideal para circular por carreteras secundarias. Pals nos recibe con su centro histórico medieval: el castillo del siglo IX y la imponente Torre de las Horas harán las delicias de los amantes de la historia. Pero el arroz de Pals también hará las de los más sibaritas.

Pals

Por la misma carretera, en dirección Palafrugell, en poco más de quince minutos cubrimos los diez kilómetros que separan las dos poblaciones. Capital catalana del corcho, que en el siglo XIX provocó el cambio del entorno agrario por el industrial, la ciudad del Baix Empordà lideró, ya en pleno siglo XX, las exportaciones industriales españolas. En el Museo del Corcho podremos descubrir la curiosa historia de este pasado de la ciudad natal de Josep Pla.

Por la misma carretera en dirección sur continuamos viaje hasta Palamós. Allí, el rojo intenso de la gamba de Palamós nos indica el pasado y el presente pesquero de esta población. En el Museo de la Pesca podremos ampliar conocimientos sobre los orígenes de la actividad y los del crustáceo. La iglesia de Santa María y la del Carmen –actualmente sede del Centro de Interpretación del Patrimonio Local– y las ruinas del castillo de Sant Esteve del Mar son monumentos que no pueden dejar de visitarse.

Palamós

La recta final de la ruta

Muy cerca, en Sant Antoni de Calonge podremos ir caminando por el paseo de Sant Antoni. Al mismo tiempo, ¡acabaremos de digerir las anchoas, el arroz y las gambas! Antes de regresar a nuestro Seat para continuar el viaje, podremos disfrutar de su espectacular playa.

Sant Antoni de Calonge

Cruzando las turísticas Platja d’Aro, Castell d’Aro y S’Agaró, llegamos a Sant Feliu de Guíxols, donde finalizará nuestro viaje. Esta villa se considera la capital de la Costa Brava, desde que el periodista y político Ferran Agulló i Vidal inventó el término. De Sant Feliu no podemos marcharnos sin visitar el monasterio benedictino de la Mare de Déu dels Àngels. Es el máximo exponente del patrimonio de la ciudad, donde se conserva la parte más antigua, la Porta Ferrada del siglo X y las torres del Corn y del Fum. El conjunto acoge el museo de historia y la exposición Carmen Thyssen-Bornemissa.

Sant Feliu de Guíxols

El coche: Arona, un Seat Ibiza más ‘cool’ y aburguesado

Si echamos un vistazo al exterior al Arona, lo que más sorprende son las semejanzas que mantiene con el Seat Ibiza. Y es que el menor de la familia de los crossovers de Martorell comparte plataforma, motores y la mayoría de componentes con el otro modelo inspirado en la isla de las Baleares. De archipiélago a archipiélago, el Arona inicialmente no se ofrecerá en versión de tracción total, dejándonos huérfanos de una versión imprescindible en un segmento B que la pide a gritos.Seat Arona

Con el mismo concepto que el Captur, el EcoSport o el 2008, Seat transforma la carrocería del Ibiza para intentar hacerla más atractiva para un consumidor más exigente con los acabados exteriores –los interiores son idénticos–, favoreciendo la entrada al habitáculo gracias a los 99 mm de altura extra respecto a su hermano, con 45 litros más de maletero y una longitud ampliada en 79 mm motivada por al diseño de los parachoques y sus añadidos.

Seat Arona interior

El hermano menor del Ateca pretende ser un vehículo más familiar. Pero, en la práctica, una sillita de niño seguirá sufriendo de falta de espacio como en el Ibiza (modelo testado, Recaro Zero). Y un cochecito nos llenará totalmente el maletero. La opción más adecuada en este caso sería el Ateca. Pero la diferencia de precio entre modelos y el posible inconveniente del tamaño, si solo se pretende hacer un uso urbano, son factores decisivos para optar por el Arona.

¿Quieres probar el vehículo?

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