Ruta en coche por la salvaje Costa Brava. De Platja d’Aro a Lloret de Mar

Tags:,

La costa del norte de Cataluña es una de las más visitadas en verano por autóctonos y extranjeros. En la ruta en coche de hoy visitamos el litoral del norte con un Kia Stinger, una berlina deportiva que no deja indiferente a nadie.

Retomamos el viaje por la Costa Brava

Después de una pequeña muestra de la Costa Brava con un Seat Arona, retomamos nuestro viaje de norte a sur en dirección a la costa del Maresme. Esta vez lo hacemos a bordo de un Kia Stinger, una berlina deportiva de la marca asiática que, con su motor diésel de 200 cv 4×4, quiere ganar posiciones en un sector que hasta ahora era desconocido por los coreanos.

Iniciamos la ruta

Iniciamos la ruta en el sur de la Costa Brava, en Castell y Platja d’Aro, donde se encuentra la playa de S’Agaró, que nos ofrece el momento de relajación necesario para empezar la conducción.

Este municipio del Baix Empordà cobró especial importancia en la época romana, en la que la lujosa villa Pla de Palol –reminiscencia del Palatino de Roma– era un punto clave de la fabricación de ánforas con denominación de origen. Podemos visitar los restos arqueológicos que se preservan, ya que la desenfrenada fiebre constructiva de los años 60 destruyó buena parte de ella.

Para pasear después de una jornada de playa, nada mejor que hacerlo en el Parc dels Estanys, ornamentado por las esculturas de Rosa Serra y que se encuentra al lado de una zona natural protegida.

Durante la época estival podemos disfrutar en esta población de varios festivales de música, como la Cantada d’Havaneres, el Festival de Guitarra de Girona, el Festisurf Costa Brava y la fiesta mayor de Castell d’Aro.

De Palamós a Sant Feliu de Guíxols

Iniciamos la ruta por la carretera de Palamós en dirección sur para llegar a Sant Feliu de Guíxols, en que podremos disfrutar de las espectaculares playas que nos ofrece el municipio. Incluso encontraremos pequeñas calas dentro de la población.

Menos masificado en verano que Platja d’Aro y la vecina Tossa de Mar, en Sant Feliu podemos encontrar el Espacio Carmen Thyssen, importante referente de exposiciones temporales de arte, situado en el Palacio del Abad en la plaza del Monasterio, un antiguo enclave benedictino datado del siglo X. Además del Espacio Thyssen, el conjunto arquitectónico también contiene el museo de historia de Sant Feliu de Guíxols.

El Festival Porta Ferrada lleva la música al municipio durante los meses de canícula, con la participación de nombres como el de Joan Manuel Serrat, Estopa, Ismael Serrano, Pablo Alborán y Ricky Martin, entre otros. Todo un referente musical en cuanto a los festivales de verano en Cataluña.

Con nuestro Stinger seguimos por la recorvada carretera GI-682, desde la que nos desviamos a la GIP-6821 para visitar la pequeña ermita de Sant Grau d’Ardenya, un edificio neorrománico del año 1452 y anexionado a una masía, que en la actualidad funciona como restaurante.

Con este paréntesis en la ruta, podremos disfrutar de la montaña y de un espacio poco masificado en el macizo de Cadiretes. De vuelta hacia Tossa, multitud de calas nos permitirán disfrutar de un paisaje incomparable.

Hacia Tossa en dirección Lloret de Mar

El recinto amurallado de la Vila Vella es el lugar más emblemático de Tossa. Datado del siglo XIII, es el único ejemplo de población medieval fortificada que se conserva en el litoral catalán. Este es un gran espacio en que la altura permite unas vistas privilegiadas de la población.

La iglesia de Sant Vicenç, de estilo neoclásico, es otro de los puntos de visita obligada, sin descuidarnos de la villa de los Ametllers, una villa romana situada en la avenida del Pelegrí.

Desde Tossa, seguimos por la GI-682 hasta llegar a Lloret de Mar, una de las capitales europeas del turismo desde los años 50 donde convive todo tipo de turismo de playa. Centro de ocio y restauración, Lloret es uno de los destinos más buscados por el turismo europeo.

En esta ciudad, los negocios navieros y de ultramar –de los que Cuba representa la máxima expresión– dejaron huella y convirtieron la población en una de las principales representantes del estilo indiano, con mansiones neoclásicas y modernistas.

Los Jardines de Santa Clotilde, paraje de gran belleza diseñado por Nicolau Rubió i Tudurí durante el novecentismo, ofrecen grandes vistas sobre el mar.

En Lloret finalizaremos nuestra ruta de 50 km por la Costa Brava con el Kia Stinger, un coche que levanta pasiones y con el que la palabra discreción pierde cualquier sentido, ya que nos mirarán por todas partes donde vayamos.

La ruta en imágenes

Sigue la ruta en Google Maps

¿Quieres probar el vehículo?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *