Retos globales contra la accidentalidad vial

Naciones Unidas entiende la celebración de los llamados «días internacionales» como «una oportunidad de sensibilizar al público en general acerca de temas relacionados con cuestiones de interés, tales como los derechos humanos, el desarrollo sostenible o la salud». Así, la celebración desde 2005 del Día Mundial en Memoria de las Víctimas de Tráfico sitúa a la reducción de la siniestralidad vial como un reto global y una prioridad para organismos de todo el mundo.

La jornada se celebra cada tercer domingo de noviembre y se plantea con un doble objetivo: el recuerdo a las personas fallecidas o gravemente heridas en accidentes de tráfico, sus familias y, sobre todo, la concienciación de que es posible evitar la pérdida de más vidas humanas en las carreteras.

«La vida no es un accesorio del vehículo»

Como es habitual, el Día Mundial se dedica cada año a una temática específica. Este 2019 la jornada se celebra el 17 de noviembre bajo el lema «La vida no es un accesorio del vehículo». Este lema aborda la cuestión desde una doble perspectiva: los fallecidos y heridos en accidentes de tráfico, pero también las enfermedades mortales relacionadas con la contaminación.

contaminación del aire

Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud (OMS) cifran en 1,35 millones las personas fallecidas en accidentes y en 4,2 millones las muertes prematuras causadas por la contaminación del aire, en las que el transporte tiene un peso relevante.

Una visión global: el impacto del transporte

Este doble foco permite afrontar el problema desde una visión transversal, planteando una reflexión más profunda sobre el modelo de movilidad actual. Así lo recogen los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, asumidos por administraciones y entidades de todo el mundo como una hoja de ruta para todo el planeta.

Movilidad sostenible

La cuestión de la movilidad aparece en dos metas de los ODS:

  • Objetivo 3.6 (capítulo de «Salud y bienestar»): «Para 2020, reducir a la mitad el número de muertes y lesiones causadas por accidentes de tráfico en el mundo».
  • Objetivo 11.2 (capítulo de «Salud y bienestar»): «De aquí a 2030, proporcionar acceso a sistemas de transporte seguros, asequibles, accesibles y sostenibles para todos y mejorar la seguridad vial, en particular mediante la ampliación del transporte público, prestando especial atención a las necesidades de las personas en situación de vulnerabilidad, las mujeres, los niños, las personas con discapacidad y las personas de edad».

Horizonte 2020: objetivos para un nuevo decenio

El horizonte 2020 que fija el ODS 3.6 no es casual: corresponde al final del Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011–2020, la estrategia fijada por Naciones Unidas para la última década. Será el momento de analizar, a distintos niveles (municipal, regional, estatal, mundial, etc.), si se ha logrado alcanzar ese objetivo de la reducción del 50%. El informe «Verano 2019: un paso importante hacia la reducción de la siniestralidad en las carreteras«, de la Fundación RACC, analizó el grado de cumplimiento en España.

El primer gran encuentro internacional del año será la Tercera Conferencia Ministerial Mundial sobre Seguridad Vial, que se celebrará en Estocolmo en febrero de 2020 y que debe definir la estrategia vial mundial del próximo decenio, hasta 2030. El último informe desarrollado por Naciones Unidas puede descargarse en este enlace.

El 17 de noviembre de 2019, el Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas de Accidentes de Tráfico se conmemorará en las redes sociales bajo la etiqueta #LifeIsNotACarPart.

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