Lava el coche (sobre todo en invierno) y evita la corrosión

Comprarse un coche supone un gasto importante, pero si estamos decididos a asumirlo, debemos hacer todo lo posible para cuidarlo y alargar su vida al máximo.

La corrosión es la pesadilla de todos los vehículos, ¡y de sus propietarios! Con solo 5 años de vida, un vehículo puede empezar a mostrar síntomas de corrosión. La oxidación, el agua, la humedad, la gravilla, entre otros factores, perjudican nuestro coche.

La limpieza periódica, la clave para un buen mantenimiento

A pesar de que los coches nuevos ya salen de fábrica con tratamientos anticorrosivos, debemos realizar un mantenimiento constante del vehículo, pero sobre todo en invierno. El frío, la nieve, la sal de las carreteras, etc., pueden afectar negativamente su funcionamiento. Es por ello por lo que se recomienda prevenir con tratamientos anticorrosivos o, como mínimo, limpiar el vehículo de forma periódica después de las heladas invernales.

corrosión

La sal, aliada y enemiga del vehículo

La sal es ideal para derretir la nieve y el hielo. Pero un producto que aumenta la seguridad de las carreteras puede ser muy perjudicial para nuestro coche. El cloruro de sodio es muy corrosivo y puede afectar el funcionamiento del vehículo. Frenos, suspensiones, motor, depósito de gasolina, entre otros, pueden quedar dañados. Para evitar daños en la carrocería (o males mayores en el motor), sería conveniente limpiar el vehículo después de circular por carreteras con sal.

Limpieza del vehículo en invierno

Lo ideal sería limpiar el coche justo después de haber circulado por carreteras nevadas o heladas. Cuanto más tiempo esté la sal incrustada en el vehículo, mayor será la afectación en la pintura, la carrocería u otros elementos mecánicos.

Basta con agua para limpiar la carrocería. Pero hace falta poner especial atención en el paso de las ruedas y los bajos del vehículo para eliminar la sal que quede dentro de las llantas y los espacios inferiores. Las pistolas de agua a presión ayudan a limpiar perfectamente esta zona para disolver la sal incrustada.

Si no puedes lavar el vehículo periódicamente, sí deberías hacerlo sin excusas al finalizar el invierno. De esta forma, evitarás que la corrosión vaya empeorando el estado de tu vehículo.

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