¿Qué tipo de madre conductora eres?

¿Alguna vez te has preguntado qué tipo de conductora eres? ¿Eres de esas personas que considera que se transforma al volante o crees que somos como conducimos? Si cuando te miras en el espejo retrovisor tienes dudas de qué tipo madre conductora eres, aquí te proponemos algunos perfiles, a ver si te reconoces.

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 Madre estresada: si eres de esas madres que siempre va con el coche lleno: de niños, de las bolsas de la compra, de la ropa del tinte o de los papeles del trabajo, probablemente perteneces a este grupo. No son conductoras agresivas pero están siempre pendientes del reloj, del teléfono móvil y de no olvidar nada. Tienen pocos momentos de tranquilidad pero hay que reconocer que llegan a todo. ¡Felicidades! A veces es un auténtico reto.

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 Madre hooligan: parecen muy dulces y tranquilas pero cuando se ponen al volante, se transforman. Se irritan, pierden los nervios, tocan el claxon y gritan a los demás conductores como si les fuera la vida. Aunque muchas ocasiones merezcan perder los nervios y ésa pueda ser una buena forma de reducir el estrés, para conducir, mejor tener la cabeza clara. Si te gusta desahogarte, hazlo en voz baja y con humor. Te ahorrarás que te amarguen el día y que tus hijos te acaben riñendo a ti por gritar o decir cosas que ellos tienen prohibidas.

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 Madre popstar: el coche es un gran lugar para soltarse a cantar. Si te gusta poner música, corearla en voz bien alta y disfrutar del momento, sola o cantando con los peques, eres una conductora popstar. Eso sí, como madre conductora, aprovecha los momentos que vas sola para disfrutar de tu música porque cuando lleves a tus hijos, lo más probable es que pongas la suya, y aunque te sepas también sus canciones, no siempre vais a compartir los mismos gustos.

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Madre miedosa: son madres a las que no les gusta conducir, no les ha gustado nunca y lo han evitado hasta que no te ha quedado otra. Al volante se sienten inseguras y también les da miedo perderse o equivocarse de camino. Y todo esto, además, estando pendiente de los niños. Es un reto y no es nada fácil, pero si te sientes parte de este grupo, ¡adelante! Ya has empezado y eso es lo más importante. Recuerda que la experiencia es un grado y cómo más practiques, mejor y más segura te sentirás. ¡Ánimo!

 

¿Ya sabes qué tipo de madre conductora eres? Seas cómo seas, hay una cosa segura: irás más tranquila sabiendo que tienes contratada una buena asistencia mecánica. Disfruta de esa tranquilidad, como madre y como conductora.

Creatividad: Ferran Morales