¿Qué se mide en un control de drogas?

Control de drogas de la DGT

Más de 120.000 controles de drogas: son los que pretende hacer la Dirección General de Tráfico (DGT) durante este 2016. La cifra es mayor que la de 2015, posiblemente debido al alarmante número de positivos que se dieron el pasado año.

¿Pero en qué consiste exactamente un control de drogas? ¿Cómo se detecta si el conductor ha consumido o no este tipo de sustancias? Aclaramos tus dudas.

Los controles de drogas, paso a paso:

  1. Se obtiene una muestra de saliva, mediante una especie de palo de plástico (similar a un bolígrafo) que acaba en una esponja, y se pone en contacto con unas tiras reactivas. Estas tiras son capaces de detectar la presencia en saliva de cocaína, opioides, anfetamina, metanfetamina y cannabis, según palabras de Juan Carlos González-Luque, subdirector adjunto de Investigación e Intervención de la DGT.
  2. Gracias a un lector, el agente puede saber, in situ, el resultado de este primer test, capaz de identificar la sustancia pero no si hay mucha o poca cantidad.
  3. Si es positivo se vuelve a obtener una muestra de saliva. Esta muestra se envía a un laboratorio para que la analicen y acaben de confirmar la presencia o no de drogas y, ahora sí, la cantidad. Mientras tanto el conductor debe esperar y no puede coger el coche (aunque si lo desea, pasado un tiempo puede volver a someterse a la primera prueba).
  4. Si tras este segundo test se confirma que el conductor ha consumido drogas, la penalización varía mucho en función de la cantidad de sustancia hallada en la prueba. Si la presencia es muy baja y la persona no presenta síntomas (sudoración, euforia, dificultades para hablar…) la multa puede quedarse en 1.000 euros y 6 puntos menos del carné. Pero en los casos más graves puede estar penado con hasta 6 meses de cárcel y 4 años sin poder conducir.

¿Se puede pedir un contra-análisis?

Sí. Si el conductor no está de acuerdo con los resultados de la prueba, puede solicitar que se le haga un análisis de sangre, una prueba más precisa que el test de saliva. La muestra se obtiene en un centro sanitario, que la envía al Instituto Nacional de Toxicología para que la analicen. Eso sí, hay que tener en cuenta que si la extracción se hace horas después de la primera prueba, la que prevalece es la de saliva, porque el nivel de drogas puede haber disminuido.

En todo caso, recuerda que si te paran para hacerte un control de drogas es obligatorio pasarlo, y que conducir bajo los efectos de este tipo de sustancias pone en peligro tu vida y la de los demás, tal y como nos recuerda esta campaña de la DGT.

A parte de los organismos oficiales, existen otras organizaciones y colectivos como energy control ofrecen la posibilidad de realizar test in situ en lugares donde es habitual el consumo de alcohol. De esta manera se consigue que, algunas personas que no eran conscientes del estado real, decidan no coger el coche.

Muchas personas desconocen o, no terminan de ser conscientes, del lo peligroso que puede ser conducir bajo los efectos de las drogas, por ello en el RACC queremos acercar toda la información posible para evitar el máximo número de accidentes en nuestras carreteras.

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