¿La calefacción del coche consume combustible? Consejos para usarla

Ya sea en trayectos cortos o largos, a todo el mundo le gusta conducir con una temperatura agradable. Ya sea con la calefacción o el aire acondicionado, es importante que el habitáculo esté a una temperatura adecuada, tanto para los pasajeros como, sobretodo, para el conductor.

Una de las preguntas más frecuentes sobre la calefacción en los coches es: ¿consume combustible? Vamos a responder a esta pregunta y también daremos algunos consejos sobre cómo usar la calefacción en el coche de manera eficiente.

En primer lugar, salgamos de dudas: la calefacción del coche apenas consume combustible, a diferencia del aire acondicionado, que sí puede consumir mucho más en según qué condiciones de uso.
calefacción del coche

¿Por qué esa diferencia entre la calefacción del coche y el aire acondicionado?

Los sistemas de calefacción de los coches aprovechan el calor que se desprende del propio funcionamiento del motor para calentarlo. Así que en la generación del calor no se gasta combustible. El único gasto, y es muy reducido, es el del ventilador que hace pasar el aire al habitáculo. El ventilador consume energía eléctrica que viene de la batería, que a su vez es cargada por el alternador, que sí consume combustible. Aunque como hemos indicado es muy poco.

Y el hecho de que se aproveche el calor generado para el funcionamiento del motor da una primera pista sobre cómo utilizar la calefacción: aunque tengamos frío, vale la pena esperar algo de tiempo desde el momento en que arrancamos el coche y hasta que ponemos la calefacción: si el coche aún no está caliente, el aire que entrará si encendemos la calefacción de inmediato tampoco será caliente; al contrario, enfriará más el interior del vehículo.

Una vez en marcha el coche y la calefacción puesta, conseguiremos un ambiente más agradable en el interior del coche si seleccionamos la opción de distribuir el aire caliente en la salida de aire hacia los pies y en la que dirige al parabrisas, al mismo tiempo. Aseguraremos el máximo confort, ya que por un lado el aire caliente tiende a subir, y además evitaremos que el parabrisas se empañe.

Como cualquier otro aspecto relacionado con tu coche, también conviene revisar el funcionamiento de la calefacción periódicamente.