Drogas y conducción, una combinación muy peligrosa

“Conducir después del consumo de sustancias psicoactivas es un hecho frecuente en España”. Así de categórica se muestra la Dirección General de Tráfico (DGT) en un informe que confirma que casi el 11% de los conductores que dan positivo en un control lo hacen por haber consumido drogas, fundamentalmente marihuana y cocaína.

Lo imprudencia de esta conducta tiene un lamentable y claro reflejo en el aumento de la siniestralidad en carretera.

Drogas y conducción

¿Por qué es tan arriesgado conducir bajo los efectos de las drogas?

“Las drogas actúan sobre el cerebro y pueden alterar la percepción, la cognición, la atención, el equilibrio, la coordinación, el tiempo de reacción y otras facultades requeridas para conducir de manera segura”, advierten desde el National Institute on Drug Abuse (NIH) estadounidense.

Efecto de las drogas en la conducción

Creatividad: Ferran Morales

Pero no todas tienen los mismos efectos. La cocaína estimula el sistema nervioso central. Provoca una gran sensación de euforia en la persona que la toma, que además puede sentirse más segura, confiada e irritable. En estas condiciones la percepción del riesgo se reduce, lo que puede llevar a cometer graves imprudencias al volante.

La marihuana, en cambio, altera las capacidades de conducción sobre todo por sus efectos alucinógenos, que llegan a distorsionar la percepción del tiempo y del espacio. También puede provocar sentimientos paranoides, dificultad para pensar con claridad y sensación de euforia.

Las drogas de síntesis no son menos peligrosas: su efecto varía en función de los principios activos que contienen, aunque normalmente alteran la percepción y la capacidad de concentración y potencian la impulsividad y la agresividad.

El perfil del consumidor

Hombre, de entre 18 y 24 años y que conduce las noches del fin de semana parece ser el perfil de más riesgo. Instaurar la figura del conductor alternativo entre los amigos, el responsable durante esa noche de conducir y que, por tanto, no toma ni alcohol ni drogas, es altamente recomendable. Aunque también hay que tener en cuenta que se dan casos en otros perfiles de población.

En todo caso recuerda que conducir bajo los efectos de las drogas puede tener fatales consecuencias al volante no solo para el conductor y sus acompañantes, sino también para las personas que se crucen en su camino. Unos efectos que pueden agravarse si, además, se mezclan con alcohol o fármacos, tal y como recuerda una campaña de la DGT. Por eso, si las tomas, sé responsable y no cojas el coche.

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