¿Cuántas horas de tu vida pierdes en atascos?

¿Te has sentido, en alguna ocasión, como Michael Douglas al inicio de “Un día de furia”? ¿Te has preguntado alguna vez cuántas horas de tu vida pierdes en atascos?

El calor, la humedad, los gritos, la sensación de que nunca saldrás de ese coche… Ante un atasco, solo vale paciencia y tranquilidad para no acabar, precisamente, tan enloquecido como el protagonista de la película.

Más allá de las consecuencias en el ánimo y el humor de cada uno, la congestión vial –especialmente, en los desplazamientos diarios de casa al trabajo y del trabajo a casa– tiene unos efectos sociales que la han convertido en tema de investigación prioritario en los últimos años. La compañía INRIX, especializada en esta cuestión, presentó recientemente los últimos resultados de su análisis de la congestión en las principales ciudades europeas y de Estados Unidos. Según este estudio, que cuenta con la colaboración del RACC en la recopilación de datos en España, las ciudades españolas con mayor congestión son:

Ciudades españolas con mayor congestión

Destaca el incremento de horas perdidas en Barcelona y Valencia, frente al descenso de Zaragoza y Bilbao.

Como puede verse, el estudio señala la media de horas perdidas por cada conductor entre enero y julio de 2014, y su evolución en relación al mismo periodo de 2013. La comparativa con el resto de Europa sitúa a las ciudades españolas muy lejos de las áreas metropolitanas con más atascos de Europa:

Ciudades europeas con mayor congestión

Londres es el área metropolitana europea que concentra más congestión, con un incremento del 15% en relación a 2013.

¿Cuánto valen las horas perdidas en los atascos?

Uno de los objetivos de los estudios dedicados a la congestión es evaluar el coste social de las horas perdidas en atascos. El RACC fue pionero en España en este campo de investigación al evaluar el coste económico de las horas perdidas en las principales ciudades españolas; por ejemplo, situó en 3,4 millones de euros diarios el coste de la congestión en los accesos a Madrid (2009). Esta cantidad responde al cálculo del coste laboral de las horas perdidas, el consumo de combustible o las emisiones contaminantes.

La relación entre la congestión vial y la evolución socioeconómica se observa también en el descenso de la congestión en los últimos años en España a causa de la crisis económica; más concretamente, a raíz las altas tasas de desempleo y el aumento del precio de los carburantes.

La apuesta por el transporte público es la mejor aportación individual a la hora de reducir la congestión, pero no siempre es posible. En caso de tener que coger el vehículo privado, vale la pena consultar el servicio RACC Infotransit antes de salir de casa: ya sea en su versión on-line (http://infotransit.racc.es) como en su ‘app’ gratuita. RACC Infotransit ofrece la situación del tráfico minuto a minuto pero también anticipa su evolución en las siguientes horas.