Comunicación sobre las restricciones de circulación en la conurbación de Barcelona

Últimamente varias administraciones catalanas han anunciado una serie de medidas para mejorar la calidad del aire que tienen previsto restringir la circulación de vehículos. Por un lado, el Área Metropolitana de Barcelona anunció en noviembre de 2016 que aplicaría restricciones al perímetro comprendido dentro de las Rondas y que utilizaría la clasificación ambiental de vehículos de la DGT para seleccionar los vehículos que pueden circular dentro de este ámbito (vías urbanas). Por otro lado, la Generalitat de Catalunya y 40 ayuntamientos del entorno de Barcelona han informado este mes de marzo de un acuerdo institucional que también prevé restricciones para determinados vehículos en las carreteras competencia de la Generalitat (vías interurbanas). (Clique aquí  para más información sobre las medidas).

El RACC, que promueve una movilidad segura, respetuosa con el medio ambiente y asequible, ha analizado las condiciones en las que las administraciones están planteando estas medidas.

Desde el RACC defendemos firmemente que la mejora de la calidad del aire en las ciudades es un reto que como sociedad debemos abordar de forma rigurosa, dedicando los esfuerzos y recursos necesarios, para que todos podamos disfrutar de un aire más limpio y de una mejor calidad de vida. Y si bien creemos que esta debe ser una prioridad ineludible, también consideramos que es imprescindible que se lleve a cabo garantizando en todo momento la movilidad de las personas.

Proponemos acciones orientadas a hacer compatibles estos derechos y, por dicha razón, solo apoyaremos las medidas anunciadas si las administraciones, antes de aplicar las prohibiciones previstas, realizan mejoras significativas en el transporte público y establecen ayudas económicas para los usuarios que se verán obligados a sustituir su vehículo, probablemente los colectivos más vulnerables.

Creemos, por lo tanto, que es absolutamente necesario ofrecer alternativas adecuadas de movilidad a los ciudadanos directamente afectados, ya que no se puede olvidar que las restricciones de circulación que se plantean pueden afectar hasta al 50% del parque automovilístico y que, por ende, serán muchas las personas y familias que tendrán problemas para cubrir las necesidades de desplazamiento más básicas de su vida cotidiana.

Los ciudadanos somos los primeros interesados en mejorar la calidad del aire que respiramos, y en la mayoría de los casos hacemos uso del vehículo privado porque somos víctimas de la actual oferta de transporte público, que es claramente insuficiente y está muy alejada de la que disfrutan ciudades con las que a menudo nos queremos comparar en términos de movilidad.

Por ello, en los próximos días tenemos previsto contactar con las administraciones implicadas, incluidos los ayuntamientos de los 40 municipios afectados, para que consideren algunos aspectos que creemos que no han sido debidamente analizados, como por ejemplo:

  • ¿Qué acciones se llevarán a cabo para mejorar el transporte público? ¿En qué plazos?
  • ¿Cómo se asegurará que en determinadas franjas horarias o días de la semana los vehículos afectados por las restricciones puedan circular?
  • ¿Qué medidas compensatorias se aplicarán y qué ayudas estarán disponibles para los usuarios que se vean obligados a prescindir de su vehículo?
  • ¿Cómo se coordinará la aplicación de las restricciones, teniendo en cuenta que los criterios y calendarios anunciados por el AMB (Área Metropolitana de Barcelona) y la Generalitat no coinciden?
  • ¿Por qué se prohíbe la circulación de turismos y no se aplican restricciones a los camiones más antiguos, cuando se consideran grandes emisores de partículas contaminantes?

Entendemos que en estos momentos las administraciones que han subscrito este acuerdo no están en disposición de garantizar el factor más importante, las inversiones en transporte público, como es el caso de Cercanías, en buena parte porque dependen de la administración del Estado. Por eso, hasta que estas inversiones no se realicen, proponemos la aplicación inmediata de acciones complementarias como estas, entre otras:

  • Potenciar los aparcamientos de disuasión, económicos y vigilados.
  • Extender la velocidad variable a los accesos metropolitanos.
  • Implantar los carriles Bus-VAO de bajo coste de inversión.
  • Eliminar los vehículos diésel de la flota de autobuses urbanos.
  • Incentivar la compra de vehículos de 0 emisiones, entre otros.

Consideramos que es necesario establecer planes que hagan compatible la mejora de la calidad del aire y el derecho que las personas tenemos a movernos. Creemos firmemente que las administraciones deben asumir sus responsabilidades, aplicando medidas que tengan en cuenta las consecuencias sociales que implican y no creen confusión. La solución no puede pasar por trasladar las responsabilidades a los ciudadanos, sin ofrecerles alternativas para hacer frente a sus necesidades y privándoles de sus derechos.

Fieles a nuestra vocación de servicio y de defensa de los derechos de los usuarios, y de acuerdo con nuestro compromiso con la sociedad, desde el RACC seguiremos trabajando con el máximo rigor, la máxima colaboración y la máxima exigencia con todos aquellos agentes implicados en la movilidad de las personas.

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