Calefacción del coche ¿por qué sale aire frío?

Un buen día, cuando llega el invierno, el aire del coche que debería salir caliente hacia el habitáculo, sale frío. ¡Horror! Además de los problemas que puede provocar por no desempañar el parabrisas, si la temperatura interior no sube hasta un nivel confortable deberemos abrigarnos, pero esa es una mala solución, sobre todo para el conductor, que no podrá manejar el vehículo eficientemente. Pero, ¿por qué sale aire frío si tengo la calefacción del coche encendida?

Por qué motivo no calienta la calefacción del coche

Conviene tener un poco de paciencia cuando hace frío, porque por lógica el vehículo tarda más en generar calor una vez encendida la calefacción del coche. Hay coches que necesitan más tiempo que otros en alcanzar la temperatura necesaria, pero si al cabo de un rato no percibes mejora en la temperatura interior es que hay un problema que puede tener diferentes orígenes:

  • Varios causantes: La entrada de calor en el interior del vehículo se produce gracias al funcionamiento de un conjunto de elementos. Por ello, pueden ser uno o varios de esos  elementos los que causen un mal funcionamiento del sistema, que acabe provocando aire frío en invierno o calor en verano.
  • Los fallos habituales: Las causas más frecuentes del mal funcionamiento de la calefacción suelen ser el fallo del termostato, el de la bomba de agua eléctrica o el taponamiento interno de algún manguito de agua o de una electroválvula.
  • ...Y si no es problema de la calefacción?: No tiene por qué ser un error del propio sistema de calefacción o climatización el que cause falta de calor. El fallo de algún componente del motor que no le permita alcanzar la temperatura adecuada de trabajo puede ser el que genere el problema.

Como funciona la calefacción del coche

¿Cómo funciona la calefacción?

Probablemente nunca te lo hayas preguntado, pero puede que te interese saberlo. El motor del coche cuando está en marcha genera calor, y el radiador (apoyado por el ventilador) es el encargado de que ese exceso de temperatura no sea un problema; pues justo ese sobrante es el que se aprovecha para calentar el habitáculo. Pero hay sistemas de calefactores diferentes:

  • Mecánicos. Son los más antiguos. Funcionan gracias a un pequeño radiador montado detrás del tablero de instrumentos que se conecta mediante dos manguitos al sistema de refrigeración del motor. En muchos casos incorpora un grifo que abre o cierra el paso del agua hacia este radiador interior.
    Otras dos piezas fundamentales del circuito son las trampillas que canalizan el aire por el interior del calefactor con la ayuda del ventilador, que fuerza la circulación del aire. Para pedir calor, manualmente se abre el grifo (si lo incorpora) o la trampilla de canalización y se dirige el aire hacia la salida deseada. Si deseamos más sensación de calor, ponemos en marcha el ventilador eléctrico que está situado delante del radiador a la velocidad deseada.
  • Automáticos. Son los más modernos y también son muy variados. La manera de obtener el calor y su funcionamiento (salvo excepciones como los vehículos eléctricos) es semejante al de los sistemas antiguos, pero con una diferencia fundamental: todas las acciones se realizan de manera automática seleccionando (en modo auto) tan solo la temperatura que deseamos. En estas condiciones, un módulo electrónico controlado por microprocesador verifica las condiciones climáticas del interior y del exterior del vehículo y en función de ellas adapta los elementos para conseguir los valores de confort que hemos solicitado.
  • Calefactores eléctricos. Un cambio sustancial que se ha producido en los sistemas de calefacción es que muchos de estos utilizan calefactores eléctricos para obtener calor rápidamente sin tener que esperar a que el motor se caliente.

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